De aquellos inicios con el ‘simple’ propósito de ayudarnos a conocer el mundo a través de su representación
gráfica, la cartografía, los ‘mapas’, han evolucionado hasta convertirse en una herramienta dinámica
capaz de representar nuestra actividad en tiempo real. El aquí y ahora.

 

de mapas a cartografía inteligente

 

La historia del ser humano no se puede explicar sin los mapas, la representación de las coordenadas
del espacio es capital para comprender nuestro camino y lo sucedido en el tiempo. En una primera etapa,
la cartografía sirvió para representar el lugar de origen, el territorio conocido y el conquistado. Además, fue
una herramienta clave para proyectar los nuevos lugares a descubrir.

No obstante, tras la revolución tecnológica, la aparición de los mapas digitales y la proliferación de los
dispositivos con GPS, la vieja “tecnología” del mapa de papel está abocada a un único destino, la desaparición.
Sin embargo, siguen siendo un sistema de orientación excepcional y de gran precisión.

 

cartografía inteligente Barcelona

 

Hoy en día los mapas son mucho más de lo que eran. No tanto porque haya mejorado la información
cartográfica presentada, sino porque ofrecen multitud de información complementaria que nos proporciona
un mayor conocimiento del lugar y de lo que sucede alrededor de la ubicación que estamos consultando.

Los sistemas de información geográfica (SIG) son la herramienta cartográfica estratégica que aúna tecnología y datos,
organizando y mostrando la información referente a una ubicación espacial concreta sobre un mapa. Facilitando
el análisis de lo allí acontecido y ofreciendo un registro espacio-temporal de gran ayuda para las futuras acciones
sobre ese territorio. ¿Y cómo sucede todo esto? De forma casi imperceptible.

 

De mapas a cartografía inteligente

 

Hemos incorporado en nuestro día a día tecnologías en todos los ámbitos de la vida (IoT – internet de las cosas)
que nos facilitan muchas tareas y acciones rutinarias, a la vez que permiten registrar los eventos que suceden
en una ubicación concreta mediante sensores, cámaras, teléfonos inteligentes, etc. sin casi ser conscientes de ello.
La suma de estos registros producidos en el espacio digital, por si solos, no ofrecen más que un testimonio
de lo sucedido, perdido en un océano de información (Big data – macrodatos). No obstante, estos mismos datos
procesados y ordenados proporcionan información de calidad.

La cartografía inteligente trata de poner a disposición de los usuarios los datos que se generan en tiempo
real, de forma que estos pueden informarse y decidir en función de lo que sucede en cada instante.

 

 

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